El 18 de marzo de 2025 México dio un paso histórico en materia energética. Ese día se publicaron en el Diario Oficial ocho leyes que sustituyen a las normas de 2014 y dan vida a un nuevo marco legal para el sector. Estas leyes entraron en vigor al día siguiente y representan la brújula que definirá cómo se genera, transporta y consume energía en los próximos años. A continuación te presentamos un recorrido por cada una de ellas para entender qué cambió y por qué es relevante para organizaciones y personas.
1. Comisión Federal de Electricidad: nueva forma de ser pública
La Ley de la Empresa Pública del Estado, Comisión Federal de Electricidad transforma a la CFE en un organismo autónomo sectorizado en la Secretaría de Energía. Bajo este esquema, la empresa adquiere personalidad jurídica propia, puede asociarse con particulares para desarrollar infraestructura y se compromete a generar al menos 54 % de la electricidad del país. La nueva legislación abroga la Ley de la CFE de 2015 y suprime las subsidiarias; ahora la CFE se regirá por un régimen de contratación especial y un plan de inversión que supera los USD 23 000 millones destinados a generación, transmisión y distribución.
2. Petróleos Mexicanos: empresa pública con visión estratégica
La Ley de la Empresa Pública del Estado, Petróleos Mexicanos fusiona las subsidiarias de PEMEX y la redefine como una entidad pública autónoma. Esta ley le permite explorar, extraer, refinar y comercializar hidrocarburos y productos petroquímicos, así como generar electricidad y asociarse con privados en esquemas de inversión mixta donde la empresa estatal mantiene al menos 40 % de participación. La meta es reforzar su papel estratégico en el abastecimiento nacional y asegurar que los beneficios de los hidrocarburos permanezcan en manos del país.
3. Ley del Sector Eléctrico: confiabilidad y participación mixta
La nueva Ley del Sector Eléctrico abroga la Ley de la Industria Eléctrica de 2014. Su premisa central es garantizar la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional y la prevalencia de la CFE, que debe mantener al menos el 54 % de la generación eléctrica anual. Establece que la generación puede realizarse por el Estado, por particulares o mediante inversiones mixtas, y distingue tres modalidades: generación distribuida, autoconsumo y generación para el Mercado Eléctrico Mayorista. Las centrales exentas ahora podrán tener hasta 0,7 MW sin permiso de la CNE y vender su excedente a un suministrador. El esquema de inversión mixta exige que la participación estatal sea de al menos 54 %.
4. Ley del Sector Hidrocarburos: fortaleciendo el upstream y midstream
La Ley del Sector Hidrocarburos deroga la ley de 2014 y centraliza la planeación y regulación en la Secretaría de Energía. La reforma reconoce a PEMEX como un actor predominante al que se asignarán áreas para exploración y extracción; sin embargo, permite asociaciones con particulares bajo contratos donde la empresa estatal conserva al menos el 40 % de participación. Se eliminan las obligaciones de acceso abierto en transporte y almacenamiento para garantizar la seguridad del suministro.
5. Planeación y transición energética: justicia energética
La Ley de Planeación y Transición Energética sustituye a la ley de 2014 e introduce el concepto de justicia energética, buscando reducir la pobreza energética y asegurar acceso a servicios básicos como agua caliente y refrigeración. Se estructuran tres planes: el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE), el Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos (PLADESHI) y el Plan para la Transición Energética y el Aprovechamiento Sustentable de la Energía (PLATEASE), con horizontes de 15 años. La ley también conserva el mecanismo de Certificados de Energías Limpias (CEL) e instruye a SENER a publicar estrategias y programas dentro del primer año de cada administración.
6. Ley de Biocombustibles: impulso a la energía verde
La Ley de Biocombustibles regula la producción, almacenamiento, comercialización y uso de biocombustibles. Promueve la utilización directa de biomasa y establece un sistema de permisos para productores, importadores, exportadores y comercializadores. SENER implementará mecanismos de trazabilidad y un registro nacional de actores del sector. La participación privada es clave para fomentar un mercado de biocombustibles competitivo y sostenible.
7. Ley de Geotermia: aprovechando el calor de la Tierra
La Ley de Geotermia sustituye a la ley de energía geotérmica y establece un marco específico para explorar y aprovechar los recursos geotérmicos para generar electricidad u otros usos. Introduce el concepto de uso geotérmico exento, permitiendo el aprovechamiento en pequeña escala mediante un simple registro ante SENER. Además, prevé la transferencia de áreas entre concesionarios y la conversión de pozos petroleros en pozos geotérmicos, siempre con autorización oficial.
8. Comisión Nacional de Energía: nuevo árbitro del sector
La Ley de la Comisión Nacional de Energía (CNE) fusiona a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) en un único regulador con atribuciones para otorgar, modificar y revocar permisos de generación, almacenamiento y comercialización. La CNE administrará tarifas, supervisará los subsidios y continuará aplicando las normas vigentes hasta que emita las nuevas disposiciones. Su creación pretende simplificar la regulación y otorgar certidumbre al sector.
¿Qué implica este nuevo marco para tu organización?
Estas leyes buscan asegurar tarifas justas, confiabilidad del suministro y transición hacia energías limpias. También fortalecen el papel del Estado en la planeación y control del sector sin excluir la participación privada. Para las empresas implica adaptarse a nuevos requisitos en permisos, procesos de inversión y esquemas de asociación, así como estar atentos a los reglamentos que deberán emitirse en los próximos meses. Al mismo tiempo, abre oportunidades para proyectos de generación distribuida, autogestión energética y participación en contratos de inversión mixta.
Conclusión: un horizonte energético con propósito
México vive una transformación energética de gran calado. El nuevo conjunto de leyes vigentes no solo reformula la relación entre el Estado y la iniciativa privada, sino que incorpora conceptos como la justicia energética y la transición sostenible. Para quienes lideran proyectos o buscan expandir sus negocios en el sector, entender esta legislación es imprescindible. Te invitamos a agendar una consulta para analizar cómo tu organización puede aprovechar las oportunidades y cumplir con los nuevos requisitos. El futuro energético de México está en marcha, ¡súmate con conocimiento y estrategia!
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